No existe ninguna regla sobre qué colores usar para pintar el comedor. Según el diseño de cada casa puede estar en un ambiente individual, tal vez junto al sala o salón, o junto a la cocina constituyendo un ambiente informal. Tendremos que tener en cuenta los colores de estos ambientes para lograr una continuidad.
El color de este espacio no es solo decoración: influye directamente en nuestro apetito, en el ánimo y en la atmósfera de cada reunión en familia o con amigos. Además de la estética, debemos elegirlo con un propósito y funcionalidad.
Te presentamos 20 colores agradables y modernos que lucirán perfectos en tu comedor:
Color arena

El color arena un tono claro de la paleta beige, y una apuesta segura para comedores luminosos. Aporta calidez sin resultar pesado y combina muy bien con madera clara, y muebles tanto rústicos como modernos. Es ideal si buscas un ambiente acogedor que no canse con el paso del tiempo.
Crema

El crema es un tono más claro y con un toque de amarillo, lo que suaviza el comedor y crea una atmósfera elegante y tranquila. Funciona especialmente bien en espacios pequeños o con poca luz natural, ya que refleja la luz sin la frialdad del blanco puro.
Amarillo Maíz

Si quieres que el comedor luzca distendido, y que motive al buen ánimo debes usar colores cálidos y alegres. El color maíz aporta energía y vitalidad sin llegar a ser estridente. Queda muy bien combinado con tonos madera, blancos o detalles en café.
Beige

El beige es un clásico que nunca falla en el comedor. Su neutralidad permite jugar con muebles, cuadros o lámparas más protagonistas. Es perfecto para quienes buscan un espacio equilibrado, elegante y fácil de actualizar con pequeños cambios de vez en cuando.
Blanco
La pintura de color blanco te permite iluminar cualquier espacio, además de generar sensación de amplitud. Un comedor en blanco es siempre una buena idea.

Es ideal para espacios modernos o comedores integrados con otros ambientes. Para que no resulte frío, conviene acompañarlo con texturas cálidas, madera o iluminación cálida.
Visón

El visón es un tono sofisticado que se mueve entre el gris y el beige. Siempre suma elegancia sin ser serio y funciona muy bien en comedores modernos y elegantes. Combina de maravilla con blanco hueso, negros y maderas oscuras.
Gris azulado

El gris azulado combina la serenidad con un toque actual al comedor. Es un color discreto pero con personalidad, ideal para quienes quieren algo distinto sin arriesgar demasiado. Funciona bien con muebles claros, oscuros, en madera y otros tonos de gris.
Melocotón o durazno

El melocotón es un tono entre en el rosado y un naranja suave, lo que crea un comedor cálido, amable y muy acogedor. Luce especialmente bonito con blancos, cremas, grises suaves y detalles en madera clara.
Gris oscuro

El gris oscuro puede dar un aire sofisticado y envolvente al comedor. Claro que funciona mejor en espacios amplios o bien iluminados, y combinado con muebles claros o techo blanco. Es una buena opción para comedores con un toque más elegante y actual.
Gris ceniza

Por otro lado el gris ceniza es un tono medio de la paleta de grises que aporta la sobriedad justa y un toque de modernidad al comedor. Perfecto para todos los estilos. Bien iluminado, resulta elegante y pero delicado.
Gris suave

Siguiendo con los grises, los tonos más suaves cercanos al blanco son muchos más luminosos. Aporta equilibrio y armonía sin robar protagonismo al mobiliario. Es ideal si buscas un comedor actual, luminoso y fácil de combinar.
Rosa palo

Por otro lado el rosa palo añade calidez y un punto delicado y agradable. Es perfecto para crear un ambiente relajado y acogedor, especialmente combinado con madera y tonos neutros. Un color que sorprende por lo bien que funciona en este espacio.
Verde bosque

Pasamos a un color totalmente distinto que se encuentra en el otro extremo. El bosque es una tonalidad de verde profunda y con una marcada conexión con la naturaleza. Es ideal para comedores elegantes y con personalidad. Bien usado, crea un ambiente muy envolvente y único.
Verde menta

Siguiendo con los verdes, pero con algo mucho más habitual y luminoso. El verde menta refresca el comedor y aporta una sensación ligera y agradable. Funciona muy bien en espacios luminosos y comedores informales. Es una buena opción si buscas un ambiente relajado y con un toque retro.
Azul cerúleo o celeste

Los azules siempre son una opción fresca y moderna en comedores. Dentro de los azules medios encontramos tonos como el cerúleo, celeste o azul cielo, todos tonos que equilibran frescura y carácter en el comedor.
Azul pastel

Si buscas algo más luminoso tienes a disposición una completa paleta de colores claros. El azul pastel crea un comedor luminoso, tranquilo y muy agradable. Es perfecto para espacios pequeños o integrados, ya que no satura visualmente.
Azul marino

En el lado contrario tenemos los azules oscuros. En esta caso el azul marino aporta elegancia y profundidad al comedor. Es una opción sofisticada que funciona bien con blancos o madera clara. Ideal para comedores formales o con un aire más refinado.
Café

El marrón o café es un color muy cálido y acogedor, a pesar de que se trata de una tonalidad oscura. Es especial para generar un espacio elegante y confortable. Especial para una cena acogedora con una adecuada iluminación. Combínalo con tonos claros para evitar que el espacio se vea demasiado oscuro.
Verde oliva

Otro tono que mantiene la elegancia sin restar calidez es el verde oliva, un color muy agradecido para el comedor. Aporta naturalidad y combina fácilmente con estilos rústicos, modernos o vintage. Es cálido, elegante y muy fácil de integrar con otros tonos.
Rosa pastel
Por último, pero no por eso menos importante, te presentamos al rosa pastel, un tono que suaviza todos los ambientes y crea una atmósfera agradable y luminosa. Bien combinado, resulta delicado y nada empalagoso.

Como dijimos al principio, elegir el color del comedor no es solamente una cuestión estética. Es decidir cómo queremos sentirnos alrededor de la mesa: más relajados, más animados o más recogidos.
Mi consejo es siempre observar la luz, el tamaño del comedor y los ambientes que lo rodean, y apostar por un color que acompañe al espacio, su apariencia, pero también a esos momentos cotidianos que se repiten día tras día.