Antióxido sintético para metales

Categoría: Como pintar, Pintar metales

El óxido es un gran enemigo de las pinturas y de la buena apariencia de los objetos y carpintería metálica. Para que una pintura de acabado final resista, el metal debe ser protegido con un material especial para que la corrosión no lo deteriore. Uno de estos materiales es el anti-óxido.

Lámpara protegida con antióxido

Técnicamente son resinas sintéticas alquídicas y pigmentos anticorrosivos, como el Cromato de Cinc, que impiden la oxidación de superficies ferrosas. Dicho de forma sencilla, es una especie de fondo para metales que evita que el óxido florezca antes de la aplicación de la pintura de acabado final.

Solo se utiliza en superficies metálicas sin manos de pintura previas. Los colores son muy diversos, pudiendo elegir el más parecido al tono de pintura final para evitar la aplicación de demasiadas manos para cubrir.

Se comercializa otro producto que es ideal para se aplicado en caso de la pieza metálica ya se encuentre oxidada, es el Convertidor de óxido para metales.

Modo de aplicación de antióxido

Se aplica con pincel, brocha, rodillo, soplete o pistola. La dilución máxima en la aplicación con herramientas manuales es de un 10% de aguarrás, para sopletes puede llegar a un 50% de tiner. Solo se debe aplicar una o dos manos de este material como base en metales que posteriormente serán pintados con el material de acabado definitivo.

Actualmente en el mercado hay un tipo de esmalte sintético que cumple ambas funciones simultáneamente, como base anti-óxido y pintura de acabado final.


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